¿ QUÉ ES EL MIEDO ?

El miedo es un mecanismo que surge ante situaciones nuevas. Situaciones en las que es imposible conocer su desenlace. Es una fuerza que sale de tu interior, para intentar que nada cambie. Busca tu supervivencia, a cualquier precio. Ahora mismo estás vivo, ¿no? Pues este mecanismo está dispuesto a —y va a intentar que así sea— que nunca jamás cambie nada de nada en tu vida. Nada. Sacrificando todo lo bueno que pueda pasarte, a cambio de que no te pase nada malo. 

Pero, por muy buenas intenciones que tenga nuestro amigo el miedo, la vida no funciona así. Es posible que estés pensando: ‘Eso no es cierto, el miedo es un mecanismo que sólo salta en situaciones de peligro. Es algo bueno, que nos ayuda a sobrevivir’. Pero, ¿es eso cierto? 

La manifestación física de lo que percibimos como ‘miedo’ podría resumirse en: dificultad para respirar, presión en el pecho, manos sudorosas, temblor en las piernas, estómago apretado. Sin embargo, cuando  escuchas el testimonio de una persona que ha estado en una situación muy muy cercana a la muerte, nunca comenta nada parecido a esto. Cuando vas por la carretera y estás a punto de chocar (un coche invade tu carril), no sientes ninguna de esas sensaciones. Actúas sin pensar. 

Es después, cuando te paras a reflexionar en lo que podría haber sucedido y cuando empiezas a imaginarte todas esas horribles consecuencias, cuando aparece el miedo. Aparece cuando el peligro ya ha pasado. Entonces, ¿de qué te está ‘protegiendo’?

De nada. Simplemente es un mecanismo que surge ante situaciones nuevas —situaciones con desenlace desconocido—. Intenta que te quedes como estás (vivo, estés bien o mal, al miedo le llega con que no haya ningún cambio). Pero, claro, esto quiere decir que puede aparecer tanto situaciones en las que sientes que todo puede salir mal; aunque también en las que todo puede salir bien.

Cuando te encuentres estés a punto de hablar en público, tengas una cita con la persona que te gusta o vayas a subirte a una montaña rusa, sentirás dificultad para respirar, presión en el pecho, manos sudorosas, temblor en las piernas, estómago apretado. Algo te dice dentro de ti que, si algo sale mal —muy mal—, morirás. La persona que te gusta te odiará y un auditorio entero se reirá de ti —hay gente para la que esto último es peor que lo primero—. Tendrás exactamente los mismos síntomas antes de cualquier experiencia que lleves años soñando, planeando o incluso si te toca la lotería. ¿Qué podemos hacer? 

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