LAS LLAVES DE MI CASA


De mi puño y letra, contemplo los cambios que arrasan mi vida.

Sin el autismo no reconocido, me peleo con quien habita en el espejo.

Por saltar del vértice de la pirámide, por conocer a las musas que me rechazarán.

Ni tan tonto ni tan niño, me escondo tras mis dedos.

Que no leen curvas sin tinta, que sólo saben estrechar manos.

Llegué a perder lo que nunca tuve, por no decepcionar a quien no me conoció.

Regalé las llaves de mi casa, sin antes dar la dirección.

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