El secreto de las cosas marrones

T1 Episodio 50

¿Qué pasaría si te dijera que puedes ver lo invisible?

Que puedes percibir cosas que nadie más puede. Que puedes entrenar tu mente para ser más poderosa y creativa.

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No, no se trata de magia ni de ciencia ficción.

Se trata de un simple ejercicio que puedes hacer en cualquier momento y lugar.


LA HISTORIA

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Manuel está un poco nervioso. Acaba de llegar El Gurú a su casa y, la verdad, no sabe cómo comportarse.

¿Qué se supone que tienes que hacer cuando un místico está sentado en tu sofá? ¿Ofrecerle un té?

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El caso es que allí está El Gurú, en su salón. Ha venido para guiarlo. Para cambiar su forma de ver el mundo.

¿Será un vendehumos?

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Sólo hay una forma de averiguarlo. Comienza la sesión.

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El maestro comienza tranquilo, con una mirada serena. Como que todo está donde tiene que estar. Sonríe a Manuel, y le dice:

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—Abre los ojos. Ábrelos bien. Relaja tu mente. Y busca todas las cosas marrones en esta habitación.

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Manuel suelta la tensión.

Pensaba que iba a tener que hacer algún ejercicio complicado. O probar alguna pose de yoga imposible.

¿Pero buscar cosas marrones? Eso sabe hacerlo de sobra.

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Toma una respiración profunda, y su mente comienza a fluir.

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Empieza a ver cosas que nunca había visto.

Mesas, estanterías y demás detalles de madera. Remates y adornos en esquina. Libros, lámparas, la alfombra. Cosas en los que nunca se había fijado.

Cosas que siempre habían estado ahí, pero a las que nunca había prestado atención.

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Es su salón, sí.

Lleva años viviendo allí. Pero, por extraño que parezca, lo ve todo como nuevo. Con nuevos ojos. Lo está observando por primera vez.

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Y la sensación es maravillosa.

Siente paz.

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—Ahora, cierra los ojos —dice el maestro—.

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Manuel obedece.

Pero, de alguna extraña forma, sigue viéndolo todo. Está dentro de su cabeza. Es capaz de percibir todas las cosas marrones. Todos esos objetos. Los tiene presentes.

Cualquiera que sea la prueba, va a pasarla. Con sobresaliente. Eso seguro.

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Entonces, dice el maestro:

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—Ahora enumera todas las cosas rojas que hay en la sala.

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—¿Cómo? ¿Pero no habías dicho marrones?

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—Exactamente.

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CONCLUSIÓN

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La mente humana es una máquina perfecta para filtrar la información que le llega.

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Ahora mismo hay ropa ejerciendo presión sobre tu cuerpo. Un asiento sosteniendo tu culo, y cosas detrás de tu pantalla.

Pero, mientras lees, tu mente las borra. Las hace desaparecer. Las filtra.

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Lo creas o no, concentrarse consiste en eliminar información. Para poder enfocarse en una muy concreta. Borra lo demás. Desaparece para ti.

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Si te pasas el día pensando en las cosas malas que te pasan, dejarás de ver las buenas. Si te concentras en todo aquello que va mal, serás incapaz de celebrar todo lo que va bien.

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Deja de fijarte en todas las cosas marrones en tu vida, para poder empezar a ver las rojas.

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Seguiremos viendo cosas rojas la semana que viene 😉

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indiPe

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PD:

Y si no sabes por dónde empezar, yo puedo echarte una mano.

Esto te será de gran ayuda, seguro:

ENCUENTRA TU MANZANA

Encontrar tu propósito en la vida y organizar tu futuro. Tan fácil como eso. Tan difícil como eso.

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